Virgen Misionera del Perpetuo Socorro

 

Corría el año de 1865 cuando el Superior General de los Misioneros Redentoristas, el P. Nicolás Mauron, presentaba al Papa Pío IX la solicitud del icono de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro para la nueva Iglesia de San Alfonso, en Roma. El Papa, gran devoto de la Virgen, accedió benévolamente a sus deseos y le dijo en la audiencia: «Denla a conocer a todo el mundo». Este mandato lo estamos cumpliendo los redentoristas en los cinco continentes del mundo.

Ahora bien, pueden surgir las siguientes tres preguntas:

El P. Francisco Pérez Colunga, redentorista, nos ayudará en este recorrido para develar estas respuestas. Te invitamos a continuar leyendo los apartados de este bloque dedicado a Nuestra Madre del Perpetuo Socorro.

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